El equipo de Frana estuvo a la altura y por nada se quedo sin semifinales. Etcheverry y Cerundolo junto con Zeballos y Molteni mostraron un equipo competitivo y con hambre de gloria. En 2026 espera Corea en el debut.
Bolonia no será un recuerdo mas para Los Halcones, en su primera edición como anfitrión de las Finals-8. El 1-2 ante la Alemania de Zverev, bien pudo haber sido al revés, y todo estaba igual de justo por los meritos de las dos parejas de dobles en el punto decisivo de la serie entre ambos equipos.
Frana debe estar tranquilo, por que sabe que tiene con que jugarle a cualquiera, aunque claramente, sentirá la decepción de haber estado a tiro de pasar a semis para enfrentar a España sin el N°1, aunque luego ellos hayan dado la sorpresa bajando a nuestro verdugo.
“Tenemos un dolor gigante. Pero entendemos que en este proceso se ganaron un montón de cosas, muchas un poco menos visibles que otras. Tengo el corazón roto, pero también el alma en paz. Todos decíamos que si perdíamos 6-2 y 6-3, 6-4 y 6-2, aparentemente dolía menos. Pero acá estuvimos muy cerca y así nos queríamos ir. No podemos decidir hasta dónde vamos a llegar, pero sí de la manera en la que nos vamos” dijo el capitán a La Nación.
Y gran parte de razón tiene. No se guardaron nada, y hay un equipo que sabe muy bien de que se trata. En Málaga, no ligo con un Sinner héroe (Italia solo resigno un punto y ante Argentina) y en esta oportunidad se encontró con un Zverev como un verdadero N° 3 y sin los fantasmas que tanto lo complicaron esta temporada.
No hay asignaturas pendientes para nadie, por que Fran estuvo en partido pero no le alcanzó para superar a un Sasha inspirado. Etcheverry mostró las seguridades que no tuvo en parte de 2025 y de la mano de Grinovero desde el US Open recupero la confianza perdida y el tenis que sabe proponer venciendo a Struff con una inusual maquina de aces (22).

Y la dupla de Zeballos y Molteni, garantizan competitividad y mete miedo a cualquiera, aun a Krawietz y Puetz, que solo por el pique en un fleje superaron a los argentinos. Nada hay para reprocharse y asi lo afirmaba Frana en su charla para La Nación: “Obviamente que, en el vestuario, lo primero que escuchás, sobre todo los jugadores, es: ‘¿Cómo no hice esto? ¿Por qué no se la tiré acá?’. Pero todos coincidimos en que no podemos entrar en la fina. Ellos fallaron pelotas más fáciles, metieron más difíciles. No quiso ser, no tenía que ser” reflexionó.
Pero la sensación de vacío, se disimula con la tranquilidad de que nada quedo en el raquetero por entregar en la cancha. Aunque España era un rival menos riesgoso, pero como el tenis siempre da sorpresas, pocos avizoraban que Krawietz y Puetz pudieran caer ante Granollers (pareja de Zeballos en el circuito) y Martínez, que nunca juegan en el año, y sin embargo, estuvieron en la frecuencia justa para meterse en la final y sin discusión.
Lo que viene
La hoja de ruta para el equipo, es mirar a 2026, y con las mismas ganas y potencial, aunque fuera de casa nuevamente en el primer choque de Qualifiers. El sorteo determinó que Argentina debutará en y ante Corea del Sur. El jetlag, las 35 horas de viaje y la superposición de fechas con otros torneos son algunos escollos que deberá resolver el capitán. La serie se juega post Australian Open y en misma semana del Challenger de Rosario y pegado arranca la gira sudamericana de polvo con el Argentina Open y la semana siguiente se juega en Río. Allí Cerundolo defiende muchos puntos de la final de Buenos Aires, mas los cuartos de Río y semis de Santiago.
Por el lado de Báez, sin la actualidad necesaria hoy es también improbable, ya que defiende el titulo de Rio y la final de Santiago, que fue lo mejor que tuvo en esta temporada y debe proteger si o si, ya que de lo contrario caerá muchísimo en el ranking, aunque su mala temporada le permitirá sumar todo lo que pueda en lo que viene.
Con ese panorama, no es descabellado pensar en un equipo con Etcheverry liderando, Fran Comesaña acompañando y en agenda Camilo Ugo Carabelli y/o Mariano Navone, para los singles. En la dupla, sin dudas Zeballos y Molteni serían fija, pero con una ventana abierta para Guido Andreozzi por las dudas, de buena desempaño este año en dobles junto al norteamericano Benjamin Kittay.

Los coreanos, a quienes hay que respetar por que la Davis siempre da sorpresas, cuentan con tenistas como Hyeon Chung (N° 366 de ATP), Sanhui Shin (N° 374), Soonwoo Kwon (hoy N° 481) y Gerard Campaña Lee (N° 618) -nacido en España de padre español y madre coreana-, que consiguieron ganarse un lugar al derrotar a Kazajistán en septiembre pasado.
Soonwoo Kwon llegó a alcanzar el puesto 52° ATP, con victorias sobre Alexander Zverev y Novak Djokovic y llegó a las semifinales de Australia 2019, pero las lesiones comenzaron a postergarlo y estuvo dos años fuera del circuito.
Dos meses de trabajo intenso para Frana que vuelve a afrontar una serie sin el equipo completo, pero con las suficientes herramientas para que Argentina tenga la chapa de candidato y busque fuera de casa avanzar en su debut. De ser así, en setiembre jugará afortunadamente aquí ante Países Bajos o India, tratando en esa fase ante su gente y en clay, repetir boleto a Bolonia para otro intento mas de disputar las Finals-8.
La tarea no será sencilla claro, pero si es cierto que las chances son muy buenas, y con el plus extra de saber que puede haber una serie en Buenos Aires. Frana es cauteloso y medido, como siempre, y es tiempo de bajar la espuma y hacer caso a su recomendación: “Ahora hay que descansar un poco. Vivimos sensaciones muy fuertes“.
Con información de redacción y La Nación e Infobae