Pasó DELPO

Pasó Delpo. Y dejo huella el flaco. Su 1,98 mtrs. no lució desapercibido ni mucho menos. Parece mentira, si su altura lo destinaba a ser alguien a quien no se lo podía pasar por "alto", su actualidad y su futuro próximo prometen acompañarlo permanentemente en igual medida.

Cuando iba al estadio a presenciar la exhibición de anoche, no llevé mis papeles de costumbre para cubrir el partido. Decidí ser un espectador mas, sin necesidad de tomar un marcador o medir cuantos aces hacía ni a que velocidad los lanzaba. Nada de eso, me disfracé de espectador y deguste el convite.

Por momentos pensaba, que hubiera ocurrido si este chico le ganaba a Davydenko el Domingo. Con cualquier escenario que imagine, me quedaría corto. Lo cierto es que este muchacho de tan solo 21 años, parece haber elegido a Rosario como su segunda casa. Y la gente le hizo notar su afecto y agradeció su preferencia, sin dudas.

La jornada comenzó tarde para él, obviamente, al llegar pasadas las doce a Newell’s para pelotear con Feña ante los chicis de las escuelitas de tenis que esperaban su llegada como la del Mesías. Cuando entró, explotaron las almas de los chicos que veían al larguirucho que miraron el Domingo al medio día con Davydenko, ahí, a 10 metros.

Fué media hora o 40 minutos máximo, pero suficiente para los ojos de los mini-delpo que concurrieron. Tiro pelotas a las tribunas, firmó autógrafos, se sacó fotos, con su humildad de siempre, sin vedetismos como es su costumbre. Y luego se fué a descansar para prepararse para la noche.

Hasta que llegó la cita nocturna para la exhibición, que de eso no tuvo nada. Se lo tomó en serio y quemó lo último que tenía de pilas para aquí. Y el otro que no desentonó fue el chileno Fernando González, otro que mostró una sana imagen, sonrisas y gestos de afecto en su función de partenaire de lujo (es top-11 hoy). Tiraron aces, derechas, winners, y se brindaron en todo.

Claro, porque hubo un partido de tenis también, allí ganó Del Potro en dos sets por 6-4 y 7-5, pero es para la anécdota. Y su desarrollo fué el que se esperaba o mas, y el tandilense se quejaba por algún fallo que calculaba que era bueno, o penaba por alguna pelota afuera. Se lo tomó en serio.

Enfrente estaba Feña, que justamente había jugado la última vez con él en Paris-Bercy, cuando dilapidó su chance de estar en el Masters de Londres. Y no desentonó para nada, metió, regaló misiles de drive para todos los gustos, y era increible ver la velocidad en viajaba la pelota en los duelos de drive que sostenían por momentos. Todo era lo que la gente quería, pedía y ellos entregaban a borbotones. De exhibición, muy poco.

Hasta que todo terminó, y la gente pacientemente lo esperó hasta el final, saboreó el super tie-breaks de Delpo con Schwank frente a Feña y Zeballos, y hasta los jugadores les regalaron otro mas de yapa. Jueguitos en la red, gran willys, smashes diversos, algo más ?

Si claro. No olvidar su preferncia por estar aquí y deslizar que si lo invitan vuelve. Como lo hizo saber en la conferencia de prensa el día Martes. Y de ser así, ojalá que se transforme en un clásico .-

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