Le achicó la brecha

Andy Murray se clasificó para las semifinales del Open de Australia 2010 después de beneficiarse del abandono por lesión de Rafa Nadal. Previamente, el escocés había ganado dos sets y tres juegos con un excelente tenis.

El escocés Andy Murray (4) fue el verdugo del último español en Australia, Rafa Nadal (2), que se desprendió del título logrado el año pasado (y los 2.000 puntos que ello conlleva) al ceder por un marcador global de 6-3, 7-6(2), 3-0 y retirada por lesión cuando se llevaban consumidas dos horas y media de juego en una abarrotada Rod Laver Arena que animó al español, pero que se rindió ante la evidente contundencia del británico, que selló su pase para semifinales, donde le espera el croata Marin Cilic.

El partido comenzó con ambos tenistas demostrando el porqué de su ranking. Nadal y Murray estaban enchufados y dejaron para la hemeroteca puntos de gran calidad en los primeros compases del choque. Tremendos ataques, terribles defensas y el juego de ida y vuelta que agradecía el público. El primer beneficiario de esta situación fue Nadal, que logró el primer break del partido antes de que llegara el primer asueto. Fue la única vez que el español se vió con ventaja en el marcador, pues a partir de entonces Murray hizo cuatro juegos de forma consecutiva (dos breaks incluidos), salvando incluso un parcial de 0-40 en el quinto juego y jugando de manera muy agresiva restando siempre dentro de la cancha. Nadal, que había comenzado dando la sensación de estar muy fresco físicamente, pero para entonces parecía maniatado. Con 5-3 y servicio, Murray tuvo que salvar otras tres bolas de break y apurar a su tercer ‘set point’ para cerrar el primer set a su favor, pero lo consiguió.

El segundo set fue, lógicamente, de menos intensidad. Rafa y Andy se tomaron un respiro porque el ritmo vertiginoso con el que disputaron el primer acto era no apto para cardiacos. El balear y el escocés resolvieron los primeros juegos cómodamente al servicio (Rafa se apuntó dos en blanco). Curiosamente, el partido se vio momentáneamente suspendido al promediar el set por los fuegos artificiales que inundaron el cielo de Melbourne unos instantes para celebrar el ‘Día de Australia’. El parate cambió el rumbo del encuentro y el break de Nadal (se vio con un parcial de 4-2 y servicio) fue contestado con el contrabreak por parte de Murray. A partír de allí el nº2 sufría jugando con servicios y el escocés cuando no llevaba la iniciativa del punto. Fue el español quien tuvo que salvar hasta cuatro bolas de break en el undécimo juego antes de que el set se resolviera en el tie-break, una muerte súbita que Murray dominó de principio a fin y que no hizo más que ratificar la superioridad del británico en el marcador.

Ahora es el turno de Cilic. Y quizás el británico se tome una dulce venganza de su eliminación del US Open el año anterior, en octavos de final en Nueva York.-

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