… y le echó fly nomás !

Un tenis demoledor. NO titubeó en los momentos claves del match. Una determinación envidiable para sortear los breaks, y muchas frases que pueden cansar de repetir la actualidad del mejor de latinoamerica.

Se trata de Juan Martín Del Potro, quien cumplirá los 21 años en menos de dos semanas, y que derrotó 6-3, 6-3, 6-3 al ex número uno del mundo Juan Carlos Ferrero y quien desde que perdió la final de 2003 ante Andy Roddick no había llegado tan lejos en un US Open.

Al asegurar su tercera ronda de cuartos de final en los Grand Slams esta temporada, el sexto preclasificado repitió su actuación del año pasado en el cemento azul de Flushing Meadows. Ese fué su primer gran golpe en una de las cuatro grandes citas, aunque perdió ante Andy Murray en aquella oportunidad.

Del Potro también alcanzó los cuartos en el Abierto de Australia a inicios de este año y luego peleó la semifinal de Roland Garros, perdiendo en ambas ocasiones frente a Roger Federer.

Un buen comienzo

Juan Martín estuvo más sólido y punzante en los intercambios desde la base e hizo una diferencia sustancial con su saque, cada vez más letal y oportuno, con el que conectó 22 aces. El argentino ya había dicho en la previa que Ferrero sería difícil por su recuperación de este año y su gran experiencia.

Mientras el argentino aprovechó cuatro de las nueve ocasiones de quiebre, Ferrero dejó escapar las cuatro que tuvo, incluyendo un par de games en los que estuvo 15-40.

Un saque intratable

En las pocas veces que se vio en apuros, Del Potro recurrió al saque para salir del problema: su total de aces superó inmensamente a los de su adversario (22 contra 4). Nunca fue capaz Ferrero de romper el saque del sudamericano, y eso le costó el partido al español. "El saque siempre me ayudó cada vez que lo necesité, en esta superficie es fundamental sacar bien en los momentos importantes", dijo Del Potro al ser entrevistado en la cancha. Lo valioso de dominar tanto con el saque fue que le permitió anular la única parte negativa en su juego, que fueron los 33 errores no forzados que cometió contra los 25 del español. Pero Del Potro lo aplastó a Ferrero en los tiros ganadores, con 44 frente a 21.

"Vengo con una buena serie de partidos. Este año, quizás, estoy un poquito más recuperado físicamente, estoy un poquito mejor, sacando muy bien", comentó Del Potro, al comparar su desempeño con respecto a lo mostrado en el 2008.

El español, en cambio, se quedó con las ganas de seguir abriéndose paso en este inolvidable 2009, en el que ganó el título de Casablanca, hizo cuartos en Wimbledon y le dio el quinto punto a España en el triunfo sobre Alemania para avanzar a las semifinales de la Copa Davis. Fue el revival para el Mosquito, quien en el 2003 ganó Roland Garros, y fue finalista del US Open y N° 1 del mundo.

De esta manera, Del Potro igualó al menos lo hecho el año pasado en las canchas de cemento de Nueva York, cuando por entonces alcanzó por primera vez en su carrera los cuartos en un certamen de Grand Slam.

Hasta aquí, el argentino apenas cedió un set en sus cuatro victorias de esta edición del Abierto de Estados Unidos. Llegó con la fe en alza tras obtener nuevamente el torneo de Washington y de escalar a su primera final de un Masters 1000, en Montreal, en ambos casos en canchas duras.

Cilic será su próximo escollo en este abierto neoyorquino. El croata superó de manera extraordinaria a Andy Murray y se convierte en el obstáculo inmediato para el argentino en esta segunda semana, en la que el tandilense, se quiere ir último.- 

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