Federermanía

Se hizo esperar, y hasta el clima prolongó la demora. El primer anuncio decía de su llegada a Ezeiza a las 19:30 hs. Mas tarde, se adelantaba a las 18:20 pero en Aeroparque. Y finalmente, todo se prolongó hasta la noche, mal tiempo mediante.

De esta manera el suizo Roger Federer arribó este lunes a Buenos Aires para disputar dos exhibiciones ante Juan Martín Del Potro, en el marco de su tour por Latinoamérica que ya lo vio pasar por Brasil y que luego lo tendrá en Colombia. El vuelo privado del n°2 del mundo hizo su llegada recién para las 21 horas.

En la Terminal C, sector vuelos privados, Federer, quien llegó con su padre y su representante, fue recibido por Sergio Massa, intendente del distrito que lo acobijará durante su estadía, y de Guillermo Marín, presidente de Imagen Deportiva.

En sus 14 años de carrera profesional, en los que ganó 76 títulos (17 de Grand Slam) y ocupó el número uno del ranking durante 302 semanas, Federer nunca había visitado el país. Por eso, la enorme expectativa hizo que al partido programado para el 12 de diciembre se le agregara una segunda exhibición para el día siguiente, además de generar un entusiasmo múltiple que hasta captó la atención de Diego Maradona, quien desde Dubai le envió una camiseta autografiada.

La Federermanía se instaló en Buenos Aires, que ha acaparado no solo a público local, sino también a muchos fans de países limítrofes, desde Uruguay, Paraguay y Chile principalmente mencionando a latinos de la región.

El siete veces ganador de Wimbledon viene de participar de una serie de exhibiciones en San Pablo, donde se enfrentó a Thomaz Bellucci, Jo-Wilfried Tsonga y Tommy Haas -en un evento que también incluyó a otras figuras como Serena Williams, Maria Sharapova o Victoria Azarenka– y se divirtió pateando una pelota de fútbol con la camiseta de Brasil.

La estadía de Federer en Argentina será breve, pero intensa: el martes al mediodía, brindará una conferencia de prensa junto a Del Potro y por la tarde será recibido por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Atrás quedaron los comentarios de la previa, las especulaciones y hasta su cachet total en la gira sudamericana tan cuestionado y hablado -unos U$S 10 millones, lo mismo que gana en un año en concepto de marketing y publicidad- para dejar pasar al magnetismo propio de una figura de peso propio.

Solo dos condiciones pidió a su venida el suizo, muy diferente a la cantidad de excentricidades que solicitan otras figuras estelares que vienen a nuestro país. Visitar la Bombonera y comer un asado. Asi de simple. Asi es Federer.

El Intendente Massa será el anfitrión de este evento en el que más de 750 empresarios y el tenista suizo disfrutarán de una cena con shows, sorteos de productos deportivos y grandes sorpresas

El miércoles, ofrecerá temprano una clínica de tenis para chicos y luego sí llegará la acción: pasadas las 20, y después del interesante partido de previa que mantendrán Guillermo Vilas y José Luis Clerc, allí Federer y Del Potro se verán las caras en el estadio Pipa Tigre, montado especialmente para la ocasión y con capacidad de albergar a 20 mil espectadores.

El duelo los pondrá frente a frente por novena vez en el año, con el choque de cuartos de final en Roland Garros o las semifinales de los Juegos Olímpicos de Londres como antecedentes más destacados. En ambos casos, la victoria fue para Federer, que en 2012 lideró el historial por 6-2 (el global también lo favorece, 13-4), aunque Del Potro viene de ganar los últimos dos juegos, en Basilea y en el Masters. Más atrás en el tiempo, aparece la inolvidable final del US Open 2009 que lo vió consagrarse al tandilense.

El jueves 13 será el turno de la revancha, pactada a la misma hora y con Vilas-Clerc una vez más como previa. Y ya dos días después Roger cerrará su gira latinoamericana en Bogotá, donde volverá a jugar contra Tsonga.

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