Nalbandian lo humilló

El argentino David Nalbandian (27º) venció en un maratónico partido al local Lleyton Hewitt por 3-6, 6-4, 3-6, 7-6 (1) y 9-7 en casi 5 horas y avanzó a la segunda ronda del Abierto de Australia donde ahora lo espera el joven lituano Richard Berankis, que despachó en sets corridos al austríaco Marinko Matosevic por 6-4, 6-2 y 7-5.

"Me duele todo, no puedo hablar. La pastilla era por los calambres, pero no me hizo nada. Ahora a trabajar en lo fisico y la recuperacion" decía David tras su victoria ante Hewitt.

Apasionante, vibrante, histórico. Todo eso resume lo que dejó el encuentro de primera ronda entre el cordobés y el australiano, ya  a esta altura un superclásico del tenis.
 
En el primer set el local se lo llevó en apenas 35 minutos por 6-3, sin embargo el argentino que tardó en acomodarse en la cancha puso paridad en el marcador para ganar entonces la segunda manga por 6-4.
 
Y a partir del tercero el público comenzó a gozar con este encuentro que tuvo múltiples variantes y estados emocionales en el trámite. El unquillense ganaba 2 a 0, pero el ex número uno del mundo reaccionó a tiempo, metió un parcial de 5-0 y terminó ganando otra vez 6-3.

El cuarto set fue igual al anterior, pero se invirtieron los roles. Hewitt estaba 3-1 y tenía triple break point para ponerse 4-1 y el saque. Pero Nalbandian se lo dió vuelta y se puso 5-3 y saque. El local emparejó y todo desembocó en el tie break, donde el unquillense ganó con comodidad 7 a 1.

Todos los puntos del quinto set fueron largos y de una enorme paridad. David sacó una leve luz de ventaja para ponerse 3 a 1, pero cuando sacó 5-4 no pudo mantener su servicio. El enorme espíritu de Hewitt lo devolvió al partido, e incluso tuvo dos match points, pero el cordobés pudo remontarlo, y logró quebrarle el saque en cero (y con una doble falta del australiano) antes de ganarlo con su saque, y con un "globazo" perfecto, sellando el 9-7.

En la próxima rueda, Nalbandian, se verá como responde su físico que en los últimos puntos comenzó a dejar secuelas con algunos dolores en su pierna izquierda (en varios pasajes del partido se lo veía estirando las piernas para no acalambrarse)
 
Una victoria que por más que fue trabajosa y sacrificada, también puede levantar el estado anímico de poder ganar ante un rival de jerarquía como Hewitt, en su casa y en un Grand Slam.  Además fue la primera vez que venció al australiano en un Major. Antes, había caído en la final de Wimbledon 2002 y en los cuartos de final del Abierto de Australia 2005 , cuando el australiano le ganó en otro partidazo por 10-8 en el 5º set. 

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