Con brillo propio

Se quemaron los libros, papeles, protocolos, reglamentos, como se quiera llamar o mencionar. Todo lo que se esta acostumbrado a realizar con sabia prolijidad en cuanto a formas, tradiciones y demás, quedó de lado en esta serie. De parte de Suecia y de Argentina, ninguno de los dos conjuntos se quedo ínmóvil, y patearon el tablero de la ITF varias veces. Al límite de lo permitido, cambiaron jugadores, alargaron entrenamientos, solicitaron permisos, y todo ello sumó las mas diversas suspicacias.

Hoy Argentina le ganó a un frío dobles sueco que mostró mas que nunca la realidad del tenis nórdico. Sin recambios, acudiendo a un casi ex-jugador (Joachim Johansson), y dependiendo exclusivamente en uno solo, que encima no está en su nivel que ha sabido mostrar recientemente. Nos referimos claramente a Robin Soderling que hoy lució menos incisivo y con pocas ideas del que ayer derrotó a Schwank con solo chispazos de su tenis exquisito, aquel que le alcanzó para llegar a una final de Roland Garros por ejemplo.

En el terreno del análisis, por ahora liviano, Zeballos en compañía de Nalbandian se bastaron para pintarle la cara a Soderling-Linstedt, y dejar incómodo a Tomas Enqvist en su debut copero en el que se comía los chicos crudos. Esos chicos que silbando bajito los metió en el Domingo remando desde atrás.

Cumplieron todos. Eduardo Schwank en su debut presentandole a Soderling un trámite diferente y sorprendiéndolo, haciendo que el sueco saque su mejor tenis para superarlo, cuando se preveía que el trámite era solo un formulario por firmar para él. DE un pertido calculado de hora y media, casi lo llevó al doble de tiempo, para cansarlo y fastidiarlo. Tarea cumplida.

Leonardo Mayer, en el segundo turno entendió cual era su responsabilidad, empatar la serie y no hacer vano el viaje el cordobés hasta aqui. Johansson fue un gran contribuyente, claro, pero el correntino estuvo altísimo con su saque y cambió los roles. El llevó al partido delante y los aces en cantidad vinieron de su raqueta. El sueco no tuvo la altura necesaria y su actuación fue de mero partenaire.

Horacio Zeballos demostró hoy que está para grandes cosas en el dobles. No se mostró nervioso, no le pesó la "doble" responsabilidad que tenía, ganar y acoplarse con David con tan solo 48 hrs. de entrenamiento. Fué el que llevó el peso en la pareja, en su saque y en la red se mostró importante. El resto, con David de socio, corrió por cuenta del unquillense por su experiencia en estas lides.

Y Nalbandián, el de siempre, el de las paradas difíciles, el que esta por delante de cualquier tropiezo, llamese lesión, calendario, etc. Mostró de nuevo sus credenciales de líder natural, y el equipo con su llegada se infló. Y todos cumplieron, ya que hasta ahora jugaron los cuatro, y cada uno cumplió con su deber, perdiendo o ganando, sumaron en conjunto.

Mañana es el gran día. el de el repechaje en Setiembre o el de pensar en Rusia (casi con seguridad, esta 2-1 frente a India) para cuartos. Habrá que esperar hasta mañana sin mas remedio. Por ahora, sigamos brindando .

La palabra de Nalbandian y de Zeballos

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