Opinión: Fran no esta solo

Una nueva frustración para Francisco Cerundolo, esta vez en Roland Garros por la tercera ronda ante el norteamericano Svajda. Sus fantasmas siguen acompañándolo de manera permanente.

Jugar al tenis, el futbol, el basquet, correr en la formula 1, u otros deportes de alta exigencia, ameritan precisamente eso, exigencia en todos los aspectos: física, disciplinaria y mental. Y este último precisamente, le esta jugando una mala pasada a Francisco Cerúndolo, que no puede manejar su cabeza en distintos trámites de partidos que los ha perdido inexplicablemente.

Fran nos sorprende con actuaciones que invitan a soñar, a verlo mas arriba, con enormes herramientas en su juego que saben como hacer daño a su rival. Pero en simultáneo, los fantasmas que lo acompañan y siempre dicen presente, regresan sin permiso y lógicamente lo traicionan para dejarlo con una nueva frustración.

En el Masters 1000 de Madrid Fran tampoco pudo dominar sus fanstasmas (@Toptenis)

Se desenfoca sorpresivamente, aparecen sus soliloquios negativos, las miradas perdidas, y su brújula gira sin control. Lo invade una furia inmanejable, que lo saca de escena, lo torna vulnerable y claramente lo vuelve un jugador inestable que no solo debe luchar contra su rival de turno, si no contra él mismo.

El tenis en su bagaje, esta intacto, pose todos los golpes, opciones y técnicas diversas para afrontar variantes y ser un rival difícil para cualquiera.

Físicamente, en condiciones optimas y que cuando ha tenido alguna lesión, posee una genética privilegiada para recuperarse rápidamente y volver al máximo nivel sin mayor problema.

Pero en el debe, su cabeza lo traiciona y debe ser un punto a trabajar con mucha dedicación para que esos fantasmas, que lo pierden constantemente, cuando aparecen, Fran sepa como eliminarlos o no dejarse atrapar.

El tenis es un deporte en el que, en un minuto si perdés un par de bolas importantes o estratégicas, te hace explotar de la nada y se te puede dar vuelta un partido. Son situaciones que pueden aparecer con frecuencia, y que todos en algún momento han vivido. Ocurre que cuando es crónico, esos episodios ya dejan de ser tal y pasan a ser moneda corriente. Y ese es el punto, convivir con esas situaciones que obviamente, complican y atentan con tus aspiraciones mas genuinas. Allí Fran se muestra vulnerable, frágil y se convierte en un jugador de recursos limitados y sin respuestas.

Y un aspecto a tener en cuenta, que no es menor. Sus rivales de ocasión, sea cual fuere su ranking, saben de estas fragilidades, y están atentos a que en cualquier momento estos estallidos que sufre el argentino, pululan siempre y pueden aparecer.

El gran pecado, en esta oportunidad en Roland Garros, es que se le presentaba un cuadro amigable, sin Alcaraz, Sinner y Djokovic en competencia, con Zverev y Ruud únicamente con chances serias de llegar lejos, y se podía soñar con tal vez, aspirar a lo mismo con el riesgo de perder también, algo que en el tenis se convive de manera permanente, pero no es igual que hacerlo ante Svajda en tercera ronda que ante un Top-10 en cuartos, semis o una final.

Mucho trabajo para hacer y con un enfoque claro y preciso, que tiene que atenderse de manera inmediata por que el circuito demanda urgencias, si se quiere ser competitivo y tener las herramientas necesarias a tono para lo que viene y seguir estando vigente.

FG

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