El español se tomo revancha de Wimbledon y venció a Sinner en cuatro sets en la final del ultimo Grand Slam de la temporada. Desde este lunes es nuevamente el n° 1 ATP.
Carlos Alcaraz volvió a conquistar Nueva York. Tres años después de su primer US Open, el murciano levantó su segundo título en Flushing Meadows tras derrotar en la final a Jannik Sinner en cuatro sets por 6-2, 3-6, 6-1 y 6-4.. Con solo 22 años, Alcaraz añadió un sexto Grand Slam a su palmarés y volvió a situarse como No. 1 ATP. El objetivo estaba marcado desde comienzos de temporada y se convirtió en realidad bajo las luces de la Arthur Ashe. Sin embargo, más allá de los trofeos y los números, lo que dejó el español tras la final fueron unas declaraciones cargadas de madurez y ambición, que dibujan con claridad el punto en el que se encuentra su carrera.
Si nos enfocamos en el partido, el primer set fue la muestra de lo que traía consigo el murciano: decisión para llevarse por delante a Sinner y no dar resquicio alguno al italiano y sellar un 6-2 lapidario.
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Sinner sostuvo su saque pese a llegar a punto de ventaja 40-40, pero Alcaraz igualó sin perder un punto, 1-1. En el arranque del tercer game, Carlos dominó al italiano y cerró el punto con una volea corta, 0-15; sin embargo, Sinner respondió con un ace, 40-15, y luego aprovechó el siguiente para ponerse 2-1 al mini descanso. El N°1 aprovechó un break point para ponerse 3-1 y luego confirmó el quiebre, llegando a 4-1. Alcaraz reaccionó y ganó su saque, 4-2, gritando y haciendo retumbar la central, techada durante toda la final. Sinner volvió a sumar en su saque y llegó a 5-2, pero Carlos respondió para ponerse 5-3, y finalmente el italiano cerró el set 6-3.
Pero en el tercero, Sinner sintió la presión de Alcaraz, no tuvo respuestas para contenerlo, y extrañamente sufrió tres quiebres de su servicio, algo inusual, pero que marcó la tendencia en el trámite, y adueñarse Carlitos por 6-1 el parcial.
Ya todos esperaban otra reacción de Sinner, que estuvo mas en partido, pero que no le alcanzó, ya que Alcaraz tenia siempre una vida mas en cada pelota, marcando el pulso de su juego y sin dejar que Sinner lograra dar vuelta el pleito. La sentencia de la final llegó en el quinto juego. Sinner entregó por quinta vez el servicio. Lo siguió intentando, salvando dos bolas de partido. Pero se rindió a la evidencia de estar a merced de un ser superior, que cerró con el 6-4 el match y el campeonato.
Pero esta victoria da muchas cosas por analizar. Cada vez que Alcaraz suma un logro de esta magnitud, la misma cuestión se repite: ¿dónde está el límite de Carlos? La respuesta, en palabras del propio jugador, es tan sensata como ambiciosa. “Yo me planteo las cosas a no mucho tiempo más allá. Al final, no me puedo parar a pensar si voy a conseguir 20 Grand Slams. Tenemos que vivir el día a día. Obviamente, el potencial está ahí, no lo vamos a negar. Creo que tengo muchísimo potencial de ganar muchos títulos, de ganar muchos Grand Slams, pero no damos nada por supuesto. Nada es automático, todo hay que generarlo”.
Esa filosofía de vivir el presente y apoyarse en el trabajo es lo que, según él, le permite seguir dando pasos hacia delante. “Pensamos que siempre voy a luchar por los títulos, lo deseamos, pero sabemos que es muy difícil. Para eso trabajamos” dijo.
La memoria del tenis volvió inevitablemente al US Open 2022, el torneo donde Alcaraz se estrenó en la cima del circuito. Aquella edición, marcada por partidos maratonianos de cinco horas y por una resistencia física llevada al extremo, dejó la imagen de un campeón juvenil que parecía imbatible por pura energía. Tres años más tarde, la versión del murciano es bien distinta.
“Ahora soy un jugador con muchísima más experiencia”, dijo Alcaraz. “Encaro los partidos con menos nerviosismo, con mucho más saber estar, teniendo muy claro a qué jugar. Juego más suelto que en aquella final. En 2022 todavía jugaba de forma inconsciente, muy a impulsos. Hoy soy un jugador mucho más trabajado, que sabe leer mejor los momentos y los partidos, y que ya tiene más títulos y mucha más experiencia” agregó.
La diferencia, subrayó, también es mental. “Probablemente el US Open de 2022 fue el triunfo de la juventud, y este de la madurez. Poco a poco estoy creciendo, sabiendo cómo lidiar con ciertas situaciones. Mentalmente voy dando pasos y me alegra tener esas dos versiones”.
El propio Sinner, derrotado en la final, aseguró que Alcaraz no tiene debilidades. El murciano, sin embargo, quiso matizar esa afirmación. “Sí que las tengo, pero soy un jugador muy completo”, afirmó. “Resuelvo muy bien a la contra porque tengo una gran defensa, y mi ADN es más de ataque, ser más agresivo, ir hacia adelante. Lo increíble es que soy camaleónico: me adapto a cualquier circunstancia y al final lo consigo. Eso también lo trasladamos mucho a los entrenamientos. Después de Wimbledon le pedimos ciertas cosas nuevas de cara a preparar los partidos contra Jannik, y en apenas diez días las mejoré considerablemente”.
La autocrítica estuvo muy presente en su discurso, como un recordatorio de que incluso los mejores necesitan mantener el hambre. “Con 22 años no puedo pensar que soy perfecto ni mucho menos. Tengo todavía muchísimas cosas que mejorar: todo un poco. Le pego bien de derecha, de revés, cada vez saco mejor… pero siempre se pueden mejorar cosas, y si pensamos que no, cometeríamos un grave error”.
Para Alcaraz, cada triunfo tiene un componente colectivo que nunca olvida. Al hablar de la celebración, dedicó sus palabras a los que trabajan día a día a su lado. “El equipo ha hecho un gran trabajo para que, después de la derrota de Wimbledon, llegara con un pequeño descanso y con una preparación muy clara para toda la gira americana”, reconoció Alcaraz. “Ganar en Cincinnati y ganar aquí es algo especial para todo el equipo. Aunque penséis que estamos acostumbrados, sabemos la importancia que tiene. Ganar es muy difícil y el mérito del equipo está en saber llevarme y hacer un gran trabajo alrededor de mí, para que solo me preocupe de jugar al tenis y de hacerlo lo mejor posible”.
El murciano no escondió la emoción al ver de nuevo su nombre en lo más alto del ranking, un objetivo que había marcado en rojo desde el comienzo del año. “Para mí es increíble. Es por lo que trabajo, por lo que pongo esfuerzo cada día, en cada entrenamiento y en cada partido: para vivir momentos como este. Hay que darse cuenta de lo difícil que es, pararse y disfrutar, porque es realmente complicado. El número uno era un objetivo que me había puesto a principios de año, y llegar y ver que lo he conseguido es increíble. Han sido dos semanas espectaculares, de un nivel muy alto tenísticamente, pero sobre todo mentalmente. Estoy muy orgulloso de ello”.
La última pregunta en la sala de prensa fue tan directa como inevitable: ¿estamos viendo la mejor versión de Carlos Alcaraz? El murciano no dudó en ofrecer una respuesta cargada de ambición.
“La mejor versión hasta el momento, sí. Ahora está muy de moda hablar del ‘prime’. No siento que yo esté en mi prime todavía. Estoy en mi mejor versión hasta ahora, pero tengo margen de mejora, no he llegado a mi 100%. Con 22 años es complicado decir que ya has mostrado tu mejor versión. Conforme pasen los años me iré encontrando mejor, seguiré mejorando. Tengo cosas que mejorar y creo que el mejor Carlos aún no ha salido”.
En Nueva York, Alcaraz levantó un nuevo título de Grand Slam y recuperó el número uno del mundo. Pero quizá lo más relevante de la noche fueron sus palabras: la convicción de que, pese a lo conseguido, lo mejor todavía está por venir.
Con información de Agencias y ATP

¡Qué lectura tan completa! Me encanta cómo el artículo conecta la estrategia con la mentalidad de Alcaraz, explicando su crecimiento desde el juvenil. Sinners opinión añade otro perspective interesante.
Muchas gracias