Tomas Etcheverry en un comunicado a traves de sus redes sociales anuncio el fin de su relación con el Pulga que inicio desde fines de 2024.
Era un final esperado, y seguramente sorprendió a pocos en el ambiente. Los resultados de la temporada daban muestras que la sociedad entre Tomas y el Pulga, no eran los esperados por ambos.
La decisión fue anunciada por Etcheverry a través de sus redes sociales, donde agradeció a De la Peña por su dedicación y enseñanzas. Esta ruptura se da tras una serie de resultados adversos y la necesidad de buscar un nuevo enfoque para su carrera.
La relación entre Etcheverry y De la Peña comenzó a finales de 2024, donde llegaba para reemplazar a Walter Grinovero y Eduardo Infantino durante el US Open del año pasado, con la esperanza de que el entrenador pudiera ayudar al jugador a desarrollar un juego más agresivo. Pero con el sueño del top 20 en mente y tras un segundo semestre con altibajos, a fin de año llamó a De La Peña.
La dupla arrancó el 2025 con mucha ilusión, pero no pasó mucho tiempo antes de que quedara claro que, más allá de la capacidad de los dos y la buena química fuera de la chanca, las cosas no funcionaban. Sin embargo, la primera mitad de la temporada 2025 no cumplió con las expectativas, lo que llevó a Etcheverry a tomar la decisión de cambiar de entrenador.
Su mejor performance en este último tiempo fueron las semifinales que registró en la previa a Roland Garros 2025, donde se metió entre los cuatro mejores del ATP 500 de Hamburgo. Allí estuvo muy cerca de meterse a la final, donde jugó un reñido partido a tres sets frente a Flavio Cobolli.
Tras despedirse en el debut de Roland Garros ante el griego Stefanos Tsitsipas (20°), Tomy se sentó a charlar con su entrenador para poner en la balanza lo conseguido y decidieron una separación transitoria. Así, el platense encaró la gira de césped acompañado por Lanteri.
En la superficie verde, jugó cuatro torneos. Solo sumó victorias en Halle, donde eliminó en primera a Pedro Martínez (54°) y se anotó luego un gran triunfo ante Andrey Rublev (14°), antes de caer en cuartos con Karen Khachanov (22°). Pero los pasos sin festejos por Mallorca, Wimbledon y los polvos de ladrillos del Challenger de Braunschweig (cayó ante un rival fuera del top 200) y los ATP de Gstaad (con Arthur Cazaux, 116°) y Kitzbuhel, terminó de convencerlo de que necesitaba un cambio.
Etcheverry, quien actualmente ocupa el puesto 58 del ranking ATP, necesita defender 350 puntos en lo que resta de la temporada, incluyendo 100 puntos del US Open y otros 100 de los Masters 1000 de Shanghai y París. Su próximo torneo será el Masters 1000 de Toronto.
Etcheverry, que aún no reveló cómo quedará conformado su equipo de ahora en más, encarará ahora la gira de canchas duras que finalizará en el US Open y el tramo final del año, con los torneos asiáticos y los europeos bajo techo, también en superficie rápida. Si se reencuentra con su tenis, podría recuperar terreno en el ranking, porque en los próximos cuatro meses solo defiende pocos puntos y cambiar la historia de una temporada complicada para volver a soñar con el top 20.
Con información de agencias