Copa Davis: Diario de viaje en Zagreb I

La final de la Copa Davis moviliza y como. Tras una paciente pero eficaz labor conseguimos poder cubrir esta final entre Croacia y Argentina.

A nuestros anunciantes y medios para quienes cubrimos esta final, el agradecimiento por semejante esfuerzo y compromiso de ellos y el nuestro ahora en responder a todos con una labor de jerarquía.

Un sueño antes y siempre, una realidad ahora que inunda nuestras expectativas.

Una partida demorada el pasado jueves en Sauce Viejo (3 horas) no empañó la buena atención de Mariano, el personal de Aerolíneas Argentinas en preembarque. Atento, educado y servicial, no solo se ocupó de mi trámite, rutinario para el, si no de acceder cortezmente a realizar el pertinente del vuelo internacional que me depositaría en Madrid, saliendo a medianoche desde Ezeiza. 

Y no solo eso. Este "paranense" hasta se ocupó de orientar a mi esposa de como regresar a Santa Fe desde la estación aérea. Un empleado que hace honor a su compañía y su persona.

Ya en Buenos Aires, los trámites de rigor nos llevaron a preembarque de Terminal "C". Señores de Aeropuertos Argentina 2000, hay puntos por mejorar, y mucho, pero no desde lo edidlicio unicamente.

Pocos servicios de restaurant, muy caros (una lata de Coca Cola y tres medialunas $ 101.-) y escasa variedad y ganas de atender al pasajero. Algo que uno reclama como mínimo. Y esa auditoría les cabe a ustedes sin dudas.

Dos cafés y un tostado superaban los $ 340.-. Un señor con sentido del humor le dijo a la cajera:"¿ Y si te lo pago con el Ahora12 ?"

Los tomas corrientes para cualquier dispositivo móvil o portatil, en el suelo, y en algunos sectores, sin corriente, sin funcionar. VERGUENZA.

De el Free-Shop. solo le queda el nombre. Imposible comprar nada, por demas de caro, sin excusas. Pregunta: ¿ Hay que ser adinerado para viajar al exterior, que ponen precios para otro segmento, seguramente …?

Por el lado del vuelo, de AerolÍneas Argentinas, nada que criticar, o mejor dicho, mucho pero por lo excelente del servicio. Cordialidad, atención, predisposición, mucha atención al pasajero, sumado a un catering de excelencia, variado y sabroso, se adecuan al gran servicio que me brindaron acompañados de un vuelo tranquilo y en horario. EXCELENTE.

Ya arribados a Madrid, el periplo de encontrar un taxi que cobre como corresponde, se transformó en algo muy complicado. Un trayecto de Barajas a Madrid centro, no debe superar la tarifa plana de 30.- euros, y hasta 10 km de radio del aeropuerto, donde ibamos a hacer noche, los 20.- euros.

Pues bien, lo mínimo que "ofrecían" eran de 35.- a 40.- . Una estafa. Hasta que di con un honesto taxista, que previo permiso de su inspector de tráfico urbano en Madrid, me aseguró y cumplió en llevarme por lo que era correcto, 20.- euros hasta 10 kms de zona Barajas. 

A mi regreso en la madrugada, viene la gran Tom Hanks en "La Terminal" y eso que no iba a Crakosha, con los amigos de Lufthansa. Pésima atención, mal asesoramiento, arreglate como puedas, y si no hiciste el chek-in vía web o equivocado, a pagar por equipaje si o si 30.- euros, costando solo 15.- por internet en su sitio. 

Poco les importó si eran responsables de omitir o no, pague y quejese luego. Aaahhh, y encontrar un ordenador que funcione en Barajas para hacerlo, una historia de aquella, pero con mi notebook, intente tras una hora de conseguir que la red enganche finalmente. Para cuando lo conseguí, Lufthansa facturo mi equipaje, y anda a cantarle a Bekenbauer …

Logo Lufthansa

Ya en Munich, ultima parada antes de Zagreb, la cosa mejoró algo. 

La estación aérea alemana es increible. Limpia, impecable, todo funciona, servicios por todos lados, precios accesibles para una estación de su tipo, enorme en dimensión, y con tecnología envidiable por donde se la mire. Un ejemplo a seguir, y para recomendar y disfrutar.

Trenes en horarios exactos que llevan de una estación a otra, pulcras, perfumadas, pasajeros respetuosos de mil nacionalidades, todos los adjetivos que se deseen agregar son pocos.

La única, es que no se entendió que con semejante infraestructura, el embarque a Zagreb fuera por bus en pista y loviendo, a la vieja usansa. 

Depositados en la capital croata finalmente, me esperaba una ciudad admirable, amigable y con singulares características. Con 1 millón de habitantes y un parque automotor de notable riqueza y pequeño porte. Predominando los vehículos diminutos y urbanos, como los clásicos Smarth y en donde las camionetas 4×4 no se ven ni tiene cabida. Y que hasta sirven de soporte publicitario en vía publica, como el clásico Fiat 600, (como explicarle a un croata que en Argentina esos coches aun circulan) en nuestra portada. El ingenio no tiene límites.

Antigua, pero de conceptos modernos y hábitos tan envidiables como normales: saber cruzar una calle, solidarios con un turista, servicial aún sin saber su idioma, etc, miles de cualidades que hablan bien de un país muy joven, independiente tras la desaparecida Yugoslavia.

De precios, prometemos para la próxima entrega, sorprendentes en todo sentido, por lo atractivos, económicos y variados.

Mientras, el tenis es nuestra excusa perfecta para conocer otra cultura y aprender a través del deporte como medio de nuestra labor, de otras facetas de etnias que son tan sencillas como respetuosas.

Pero habrá mas, y con mas enseñanzas.

En la próxima la seguimos.-

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